domingo, 11 de julio de 2010

Previa de la gran final España-Holanda: A DISFRUTAR (dice la prensa española)



Noventa años de espera bien merecen una traca final. Ha llegado el día más importante en la historia del fútbol español, una fecha soñada en nueve décadas de frustraciones y desvelos. En realidad, desde que Zamora, Samitier, Belauste, Pichichi, Patricio y otros cuantos superaran a Dinamarca en el primer partido oficial de la selección, en los Juegos de Amberes, el 28 de agosto de 1920, ante Dinamarca. España por fin sonríe como nunca con una selección que ya está en la cima, a un centímetro de la gesta más deseada. Ello ya es motivo de felicitación. Toca disfrutar, el resto es un juego y sus avatares.
Hay un equipo español que está como nunca y donde nunca, en el centro del universo. El mundo conocerá a un campeón inédito, al primer entronizado en África, a la primera selección europea que vence fuera de su continente y, quizá, a la tercera de la historia que logra imponerse consecutivamente en una Eurocopa y un Mundial -Alemania hizo doblete, en 1972 y 1974, y Francia en 1998 y 2000-. Datos que subrayan la magnitud del reto al que se mide España ante Holanda.
En este tránsito definitivo en Sudáfrica, iniciado hace dos años en Viena, la selección española ha logrado varias conquistas antes de hacer una posible cumbre. España es optimista, tiene más gancho que nunca entre una afición que jamás estuvo tan cohesionada, social y deportivamente, y despierta la admiración planetaria. Aún no llega a la mitología de Brasil, pero como Holanda desde hace casi 40 años, se ha ganado un hueco entre los hedonistas de este deporte. Por encima de los títulos, los tres, Brasil, Holanda y ahora España, están unánimemente reconocidos como los grandes hechiceros del fútbol. Al margen de individualismos, las selecciones más arrebatadoras. Otro motivo de orgullo para el seguidor español, como durante tantos años lo ha sido para el hincha holandés. En ese país hace tiempo que se creó una horma exitosa; España ya tiene la suya. La final de Johanesburgo no tiene por qué ser un camino sin retorno.
El grupo de Vicente del Bosque ha conseguido fortalecer un molde que debe perpetuarse más allá de un resultado final. Es su patente, con la que ha llegado a la cúspide. Y no es una aventura cualquiera. En las 18 ediciones mundialistas anteriores solo siete equipos han levantado el título: Uruguay, Italia, Brasil, Alemania, Inglaterra, Argentina y Francia. Solo otros cuatro países han alcanzado la final: Checoslovaquia, Hungría, Suecia y Holanda. Desde que por primera vez lo hiciera el conjunto holandés (1974), salvo Francia, que además hizo diana en 1998, no ha vuelto a existir un nuevo finalista. Sin un podio a la vista en 60 años, España ha encontrado consuelo en unos Juegos y dos Eurocopas. No es poco, pero en el fútbol solo el Mundial da la inmortalidad.

Esta España está mejor destilada todavía que la de Viena 2008. Es más multidisciplinar, defensivamente está mejor cuajada y, como se advirtió ante Alemania, mantiene el virtuosismo que la hace tan reconocible. En el perímetro de Iker Casillas también se distingue por su arte: solo ha encajado dos goles y de rebote, ha merecido tres tarjetas y ha cometido apenas seis faltas por encuentro. La retaguardia es la línea que jamás ha alterado Del Bosque. Villa, Iniesta y Puyol se han encargado de desabrochar los partidos en área rival. Algo gripado Fernando Torres por su reciente intervención quirúrgica en un menisco, el equipo ha suplido su rebaja goleadora con un extraordinario sostén defensivo. Y no solo por la pericia de sus especialistas en la cueva. Los auxilios titánicos de Sergio Busquets y Xabi Alonso han sido capitales. Con el dique a punto, Del Bosque ha movido el tablero para dinamizar el ataque. No solo por la convalecencia de Torres, sino por el toque coriáceo de contrarios como Suiza, Chile, Paraguay y Portugal. Navas, Llorente, Cesc y Pedro descodificaron el juego ofensivo cuando la situación lo requirió. Señal inequívoca del amplio catálogo de esta selección. Para el gran día, de nuevo sobre Torres cae la mayor sospecha respecto a la alineación. Del Bosque ha demostrado ser sabio e intuitivo, ha tejido cada equipo con precisión de cirujano. Su fútbol no requiere tratados matemáticos con soportes cibernéticos. Su red es natural: experiencia, sensibilidad y ojo clínico.

Holanda es un conjunto más predispuesto para lo grueso que para lo fino, con mucho mármol, nada que ver con su ADN. Débil en defensa, pero con dos hermanos Dalton -Van Bommel y De Jong- para el cruce de navajas. Ambos tienen el perímetro acotado, se deslizan más a lo ancho que a lo largo y rara vez se descuelgan en ataque o dan profundidad al balón. "El problema será llegar hasta su línea defensiva", comentaban estos días Xavi y Xabi Alonso junto al campo de entrenamiento de Potchefstroom. En ataque, Robben desequilibra, pero es un tiro al aire, Sneijder está iluminado, Kuyt es un incordio y Van Persie tiene chistera. Entre todos, con sus armas, llevan 25 partidos sin perder. Inquietante para cualquiera que comparta cartel.

Pero nada debe temer España. Nadie ha jugado mejor en este campeonato y en los tiempos pretéritos. Su comportamiento, dentro y fuera del campo, ha sido ejemplar. No es un grupo de mercenarios supeditados a la banca, no tiene hueco en ese fútbol mercantilizado, de caja inmobiliaria y fuegos artificiales veraniegos. Esta selección depende del juego, nada más. Es su sustento, sin grandilocuencias. No hay lugar para ese imperante vedettismo. Una muestra: "¡Capdevila es un monstruo, el mejor, el mejor...!", amplificaba estos días Xavi. El violinista más reconocido en homenaje al que quizá sea el menos carismático de los titulares. El yo al servicio de todos. De los que están e incluso de los que no han podido estar. Los mismos jugadores han propiciado que hoy acudan al Soccer City aquellos que compartieron el éxtasis de Viena y no fueron citados para Sudáfrica. El triunfo es una derivada colectiva del pasado, no es exclusivista, les publiciten o no con balones de oro. No necesitan otra maquinaria propagandística que la pelota. Por ello, de alguna forma, habrán ganado aunque pierdan esta final.

A disfrutar.

martes, 6 de julio de 2010

¿Demencia senil o animosidad contra Argentina? A Luis Puiggrós se la escapa la tortuga

Juan Sebastián Verón, levanta la Copa Libertadores, Estudiantes de La Plata es el actual campeón del torneo de clubes más importante de América.
Escribe Orlando Mazeyra Guillén

Decir que Argentina se ha quedado estancada en el fútbol de los años 70, como afirma el señor Luis Puiggrós Planas, no sólo significa incurrir en una apreciación antojadiza y desafortunada, sino que refleja un total desconocimiento del fútbol argentino
(finalista de las dos últimas ediciones de la Copa América: 2004 y 2007); pues es precisamente a partir de los años 70 que Argentina empezó a edificar los cimientos que llevaron a la consecución de sus mayores lauros deportivos.
Empecemos por el torneo doméstico resaltando que, aunque suene a perogrullada, es el más competitivo de todo el continente americano. A nivel de clubes, en este nuevo milenio los clubes argentinos alzaron la Libertadores en 5 oportunidades: años 2000, 2001, 2003, 2007 (Boca Juniors) y 2009 Estudiantes de La Plata (campeón vigente, con dos jugadores que formaron parte del plantel argentino en Sudáfrica: Juan Sebastián Verón y Clemente Rodríguez). Es decir que, hasta el año pasado, Argentina ha acaparado el 50% de Copas Libertadores de América del presente siglo jugando al fútbol y no a la pelota.
Argentina ha ganado 3 de los últimos 5 campeonatos mundiales Sub-20 (2001, 2005, 2007) jugando al fútbol y no a la pelota (a esta generación de campeones pertenecen cracks de la talla Lionel Messi o Sergio Agüero).
Argentina es el bicampeón (medalla de oro, campeón vigente) de Los Juegos Olímpicos (2004 y 2008) jugando al fútbol y no a la pelota (campeonaron en Pekín: Javier Mascherano, actual capitán del equipo gaucho, Lionel Messi, Sergio Agüero, el portero Sergio Romero y Ángel Di María; en total 4 titulares en el mundial Sudáfrica 2010).
Puiggrós Planas hace un seguimiento a los semifinalistas desde España 1982 olvidando que la cantidad de plazas para Europa es prácticamente el triple de las que hay para Sudamérica.
En el mundial de España 82 (participaron por Sudamérica Argentina, Brasil, Perú y Chile) no se jugaron ni octavos ni cuartos de final (se disputó una 2da. fase con 4 grupos y de ahí salieron los semifinalistas).
En el mundial de México 1986, se encontraron en octavos de final Argentina y Uruguay, lo que imposibilitó que dos equipos sudamericanos pudieran avanzar (amén de que Brasil se quedó en 4tos. de final por definición desde el punto de penal). Por supuesto, Argentina fue el campeón.
En el mundial de Italia 1990, se encontraron en octavos de final, Argentina y Brasil, lo que una vez más imposibilitó que dos equipos sudamericanos favoritos sigan avanzando. Argentina estuvo en la final.
En el mundial de Estados Unidos 1994, Argentina quedó en Octavos en final y Brasil salió campeón del mundo.

PERO HAGAMOS UN SEGUIMIENTO DE LOS 4 SEMIFINALISTAS
DE SUDÁFRICA 2010 PARA QUE PUIGGRÓS ABRA LOS OJOS:

Hasta antes de Sudáfrica 2010, España nunca había superado los Cuartos de final por esta modalidad ,y hoy es uno de los favoritos. Sólo tiene un título mundial Sub-20 y este lauro data de once años atrás (1999).
Holanda, desde 1982, no asistió a 3 copas mundiales (1982,1986,2002). No ganó ningún mundial Sub-20. Desde hace 15 años tienen sequía de Liga de Campeones (Ajax, 1995). Y, por supuesto, al igual que España, nunca ganó una Copa del Mundo.
Uruguay, desde 1982, no asistió a 4 copas mundiales (1982,1994,1998,2006) y no gana una Copa Libertadores desde hace 22 años (Nacional de Montevideo, en 1988 fue el último campeón uruguayo). No ha ganado ningún título mundial sub-20 y vuelve a las semifinales luego de 40 años (México 1970).
Desde España 1982, Argentina ha acumulado 67 puntos, cuatro veces más que Uruguay (18 puntos). Lo que ubica al equipo albiceleste en el cuarto lugar, sólo superado por Brasil (96 puntos), Alemania (92 ptos) e Italia (76 puntos). España aún logrando el campeonato no alcanzaría a la Argentina pues acumularía 66 puntos. Holanda levantando por primera vez la Copa Mundial sólo alcanzaría 52 puntos.
Por último, Puiggrós nos recuerda que Argentina clasificó apenas a la última cita mundialista (4ta. Posición) y con un gol en off side contra el Perú, olvidando -quizá deliberadamente- que lo mismo pasó en 1986, cuando Maradona pasó a convertirse en el mejor jugador argentino de la historia. Hay que recordarle también a don Lucho Puiggrós que, si no se convalidaba el gol de Palermo, Argentina hubiera sumado dos puntos menos (26) y hubiera clasificado en la misma posición. No olvidemos que Uruguay clasificó gracias al repechaje y terminó pidiendo la hora en el empate en el Centenario de Montevideo contra Costa Rica y, hoy por hoy, está entre los 4 mejores equipos de la copa del mundo.
Argentina, si bien es cierto, no llega a una final de Copa del Mundo desde hace dos décadas, pero su envergadura futbolística es incuestionable. Quien quiera soslayar esto, será a causa de anteojeras, mezquindad o envidia. No sé qué ha llevado al periodista Puiggrós a escribir una columna tan desafortunada como falaz. Lo hizo quizá aprovechando la animosidad que mueve a muchos: no soportan a Diego Maradona y no soportan que la Argentina sea una fábrica de grandes jugadores. Todo lo citado lo demuestra. Además, Puiggrós ha demostrado sólo conocer a fondo el fútbol español (su gran debilidad) y seguro anda hinchando por España.

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sábado, 3 de julio de 2010

Repercusiones en la prensa brasilera luego de la derrota: rabia, dolor, fin de la era Dunga

El diario deportivo Lance de Brasil (que se veía en la final y le hizo varias cargadas a Maradona) , ahora pisa tierra y piensa en el 2014: hinchada brasilera pide a Luis Felipe Scolari y la CBF (Confederación Brasilera de Fútbol) también lo quiere. El técnico es el preferido de todos y él quiere volver a poner el buzo de la selección auriverde.
O Estado do Sao Paulo: Brasil de Dunga es eliminado. Selección pierde de virada contra a Holanda por 2-1, mostró descontrol emocional y necesita un técnico para el 2014.

El diario O DIA ironiza sobre la Era Dunga y anuncia que Ronaldo dijo en su twitter que Felipe Melo no debe pasar sus vacaciones en Brasil. Julio César, arquero de Brasil, llora y admite su error en el primer gol holandés.
El diario Estado de Minas: EL TRISTE FIN DE UNA ERA. Un ejemplo de Dunga: Brasil pierde la cabeza, pierde el partido y adiós Mundial.
Folha do Sao Paulo: Derrota cierra 2da. era Dunga. Brasil pierde con Holanda y, como en Alemania 2006, queda fuera del mundial en 4tos. de final. Autor del pase del gol brasilero, Felipe Melo, mete autogol y fue expulsado. Dunga anuncia del comando técnico de la selección auriverde.

"Dunga no pudo imponer una filosofía diferente a la de 2006 y el resultado fue el mismo: la derrota ante una selección europea y la eliminación en cuartos de final", dice 'O Globo'.
La prensa brasileña criticó la eliminación de Brasil del Mundial de Sudáfrica y culpó al seleccionador, Carlos Caetano Bledón Verri 'Dunga', del mal estado de la selección, que dejó la Copa del Mundo en cuartos de final, como hace cuatro años en Alemania.

"El brasileño (Dunga) ha tenido problemas para adoptar una filosofía diferente de la de 2006. Irónicamente, el resultado fue el mismo: la derrota ante una selección europea y la eliminación en cuartos de final", afirma el periódico 'O' Globo', que señala que unos 18.000 aficionados quedaron decepcionados por el resultado (2-1).

La 'Gazeta Esportiva', que titula como "La Naranja exprime a Brasil y la deja fuera de la Copa del Mundo", señala que "dos errores defensivos y poca inspiración en el ataque determinó el fin del sueño de la candidatura de Brasil para el hexacampeonato. Después de un buen primer tiempo, la selección canarinha sufrió un accidente y cayó por 2-1 ante Holanda en el día inspirado Sneijder".

El periódico afirma que Brasil "sufre" por el resultado inesperado del partido de cuartos de final y señala que el resultado debería haber sido "al revés".

'Globo Esporte', por su parte, indica que la canarinha se "hundió" y no tuvo "un rumbo fijo" en el encuentro contra los neerlandeses. "La selección tuvo una actuación insegura en el segundo tiempo y fue derrotada".

Los internautas holandeses empezaron a hacer burla de su triunfo sobre Brasil al dibujar un comecocos comiendose la bandera de Brasil.

'Folha do Sao Paulo', que abre su edición digital con las palabras de Julio Cesar ("Fue mejor Holanda"), sostiene que "el equipo de Dunga empezó bien, se puso 1-0 y podría haber marcado más goles en la primera mitad. Pero la entró el pánico, cayó en picado y perdió la cabeza cuando Felipe Melo fue expulsado".

"La selección brasileña sufrió un cortocircuito en la etapa final, entregó un partido que comenzó ganando y se despidió de Sudáfrica", afirmó la edición digital del diario O Estado de Sao Paulo.

Para la Agencia Estado, Brasil se perdió en el segundo tiempo, principalmente Michel Bastos y Felipe Melo, mientras que Holanda supo aprovechar el nerviosismo de los brasileños.

Texto: As

viernes, 2 de julio de 2010

La derrota más esperada: chau Dunga, chau Kaká y compañía (HOLANDA 2- BRASIL 1)

"Y, no se dio", así resume Lance el partido Holanda 2-Brasil1 y pone en primera tomala baja actuación de Kaká que terminó en lágrimas.
El diario Folha do Sao Paulo informa que Dunga deja el cargo luego del fracaso en el Mundial. Naranjazo histórico.



En la previa al partido, la portada del diario deportivo Lance de Brasil era totalmente ganadora: Brasil tiene que ser como el cocodrilo sudafricano y engullir hoy a la Naranja para seguir su camino rumbo al Hexacampeonato.

Prensa Española

Portada de Olé (Buenos Aires): Brasil ganaba con gol de Robinho y le daba una flor de paliza a Holanda, pero hubo un Naranjazo Histórico en Puerto Elizabeth.


El equipo ganador: Maarten Stekelenburg; Gregory Van der Wiel, John Heitinga, Andre Ooijer, Giovanni Van Bronckhorst; Mark Van Bommel, Nigel De Jong; Wesley Sneijder, Dirk Kuyt, Arjen Robben; y Robin Van Persie (m.85, Jan Huntelaar). Seleccionador: Bert Van Marwijk.

Hace cuatro años fue el genial Zinedine Zidane: MERDEAMARELA. Zidane, igual en el 1998, le dió un baile histórico a Brasil con Ronaldo, Ronaldinho y Kaká: "Cómo me Río de Janeiro", parece pensar Kaká.
Brasil ganaba 1-0 con gol de Robinho y le daba flor de paliza a Holanda, pero hubo un Naranjazo histórico en Port Elizabeth: Sneijder lo dio vuelta con dos goles en 15 minutos y mandó a la casa al Pentacampeón, que terminó con Felipe Melo expulsado y al filo de la goleada. En la Argentina se gritaron un poquito... ¡¡¡¡Vamos, Argentina, que se puede!!!!

El centro cayó al área como tantos otros. Lo mandó Sneijder casi por inercia. Sin la fuerza ni la decisión ni la rosca que le metía en el Inter campeón de todo. Porque Holanda había perdido la fe, aunque faltaba mucho aún. Holanda era, una vez más, el versito del equipo que juega lindo pero mira las finales por televisión. Que Robben, que Van Persie, que el fantasma inalcanzable de Cruyff, de Van Basten, de Gullit, que…

Brasil lo esperaba sentado en una silla. Habían sido 52 minutos de dominio puro, de paliza futbolística, táctica y psicológica, de tiqui tiqui arriba y de tranqui tranqui abajo. Porque este Scratch de Dunga, hasta hoy, hasta las 12 y pico argentas, hasta las 17 y algo de Port Elizabeth, no sólo hacía estragos en ofensiva. Abajo, también te mataba. Y no se trataba sólo de sus magníficos laterales que pisaban el área y te ajusticiaban. Al fin, habían encontrado un sistema de juego sólido que permitía, sin ponerse colorado, defender con siete y como postre, ser recibido por Julio César, el mejor arquero del mundo. Claro, todo este castillo de arena se desmoronó. Hasta que Sneijder hizo llover.

Hizo llover un centro y desató una inundación. Las lágrimas comenzaron a aflorar. En Sudáfrica, en Río, en San Pablo, en Maluco Beleza… La tristeza no tuvo fin. JC, o melhor goleiro do mundo, salió a cortar ese bochazo obligado de Sneijder, Felipe Melo rozó la pelota en su trayectoria hacia el arco, lo terminó de confundir y… El espejo del fútbol mundial se rompió en mil pedazos. Aunque fuese simplemente el 1-1 parcial. Hasta ahí llegó Brasil. Se desmembró. Quedó groggy. Nocaut. Atontado. Jamás pudo soportar su propio error. Aunque luego, por lo visto, lo repitió. Bajó los brazos. Y ni que hablar con el segundo gol de Sneijder, con dos cabezazos en el área tras el centro de Robben y la peinadita Zubeldiana de Kuyt, con el 2-1 a falta de 23 minutos... Y con los brazos abajo, levantar la Copa se complica…

Dunga había sacado dos veces a Holanda del Mundial. En 1994, también vestidito de azul, y en 1998. Dicen que no hay dos sin tres pero… Estuvieron cerca. Y eso que Holanda, la primera selección europea en clasificar a Sudáfrica 2010, se estaba descascarando, como la Naranja misma. Se secaba. No tenía una gota de lujo ni de prestigio. Ese invicto de 23 partidos (18 triunfos y cinco empates, registrando la última derrota frente a Australia en Eindhoven, en septiembre 2008) parecía evaporarse. Encima debía ir por su quinta victoria al hilo en la Copa frente a un Brasil todopoderoso que sólo había perdido un partido en los últimos 30 juegos (y en la altura de La Paz, Bolivia), frente a Paraguay, por Eliminatorias, el 15 de junio de 2008… ¡Más de dos años!

Los holandeses, salvo los primeros dos partidos de un mano a mano ante Brasil que comenzó en 1963, en Amsterdam, venían cuesta abajo. Desde aquel triunfo, el segundo, en la segunda fase de Alemania 74, el Scratch llevaba siete juegos sin caídas frente a los Tulipanes. Pero la historia se prendió fuego aunque, de entrada, los fósforos los tenía la Verdeamarelha. Pudo haber sido peor. A los 9’, Felipe Melo, un habitual raspador, le metió al picante Robinho un pase a lo Bochini, a lo Román, a lo Alonso, a lo… A lo que vos quieras. Lo dejó solito ante una línea de cuatro que se durmió. El compañerito de Carlos Tevez en el Manchester City acomodó el derechazo sin pensar. Le dio como venía y dejó pagando a Stekelemburg. A partir de ahí, el juego se empezó a definir y dos admiradores del jogo bonito empezaron a darse como en la guerra. Con carpa, pero se sacudieron de lo lindo. El Fair Play podía esperar… ¿Cuántos goles más podía hacer Brasil? Dani Alves, Maicon, Kaká, creyeron tener una buena respuestas con sus intentos al hueso. Pero Stekelemburg tendría otros planes, aunque los diez de naranja que tenía adelante no colaboraban…

Sneijder era el hombre, sin dudas. Robben, morfón. Van Persie, lleno de hambre. A los 4’ del segundo tiempo, Wesley la agarró mordida… Tres minutos después, llegó el centro de la muerte. Brasil estaba abombado. Y así y todo, lo tuvo Dani Alves y también Kaká, a colocar. Sin embargo, no era el día de Brasil. Parecía más el día del Estudiantes de Zubeldía. Para muestra bastó un gol: córner de Robben, peinadita de Kuyt en el área chica y, también de cabeza, arremetida de Sneijder, ahora sin dudas de la autoría de su obra, para el 2-1 definitivo. ¿Cómo respondió el Scratch a semejante cachetazo? Con anarquía y con una tarjeta roja, cinco minutos después, a Felipe Melo por un feo pisotón a Robben, quien yacía en el pasto…

Los últimos trabajos de parto encontraron a Brasil perdido y a Dunga esperando cómo sería su recibimiento en el Galeao, en el Guarulhos, cómo lo trataría la prensa y el pueblo después de un golpe tan grosso, más allá del olor a injusticia que reinaba en el ambiente… Lucio, in extremis, metió una volea interesante; a Kaká lo postergó justito Ooijer, y también Stekelemburg debió ensuciarse un poco más tras un córner que pintaba olímpico. Luego Gilberto Silva, de cabeza, le perdonó la vida. Y no hubo mucho más. Aunque claro, Holanda sobre el descuento también pecó de generosidad. Llegó un momento en que no sabían si hacer tiempo, si tocar la pelotita, si meter el tercero, si…

El japonés Nishimura disipó las dudas con el pitazo final. Por segunda Copa del Mundo consecutiva, Brasil se quedaba afuera en cuartos de final. Parecía inconcebible que el pentacampeón mundial dejara Sudáfrica de esa manera. No habrá sido un Maracanazo ni el debut y despedida a manos españolas de 1934. Ya fue. Hasta aquí llegó el amor, Scratch. Holanda ya está entre los cuatro del mundo. Si se anima, irá por más. O sino también tendrá su revancha. Brasil 2014 será la próxima cita. A esa altura del partido, quién sabe cuántas piezas seguirán estoicas en el museo…
Texto: Olé.